Las camisetas interiores de mujer dividen al mundo en dos tipos: las que literalmente limitan su uso al interior y las que no. Pero en ambos casos hablamos de una prenda a la que sucumbimos todas: ya sea para ir cálidas en invierno, para poder lucir blusas o vestidos de fiesta transparentes o para moldear la figura si no se quiere usar una faja o simplemente para llevar como un top más. Sí, eso decimos, que uses una camsieta interior como parte de tu outfit. Las básicas en blanco, gris y negro, combinadas con unos vaqueros de talle alto, son el elemento perfecto para conseguir esa sencillez minimalista tan actual que llega a la calle directamente desde las pasarelas. Si además son ajustadas, resultan un básico increíblemente versátil para combinar con los nuevos cortes de pantalones que se imponen: estilo “jogging”, culotte, pata de elefante… Su anchura debe equilibrarse con el atractivo de un torso bien ceñido, igual que ocurre con las faldas evasé tipo años 50.

Las camisetas interiores de mujer se apuntan al “más es más”

Las camisetas interiores de mujer son, además, una pieza clave para abrazar una de las tendencias más rompedoras del momento: el “layering”, que no es otra cosa que la superposición de múltiples capas. Los vestidos de flores más sencillos en Zalando ganan puntos con una camiseta debajo, con una camisa abierta encima, una chaqueta a los hombros, con fulares… Como una versión pulcra y juguetona del grunge, el “layering” legitima la mezcla indiscriminada de tejidos y estampados, y así una camiseta interior de encaje puede ser la base perfecta para lucir incluso ropa con estampado animal. Pero el atrevimiento no es para todas, claro, y si prefieres un estilo más clásico y formal, siempre puedes reservar tus prendas interiores para –amén de abrigar tus riñones- embellecer lo que llevas por fuera: es decir, para hacer ponibles tus transparencias favoritas o para pulir tu figura bajo la ropa más ajustada.

Te recomendamos