Revive el espíritu rebelde con los vaqueros de tiro bajo de mujer
Los vaqueros de tiro bajo de mujer han vuelto para reclamar su trono. Sí, esos jeans que marcaron una época regresan reinterpretados por marcas como Levi’s, Dsquared2, Hugo Boss o Pepe Jeans.
Su origen se remonta a los años setenta, cuando la moda buscaba liberar la figura femenina de estructuras rígidas. Más tarde, en los noventa y los dos mil, se convirtieron en símbolo de una generación que celebraba la libertad y la sensualidad. Ahora, el tiro bajo se renueva con patrones aun más favorecedores.
Entre los modelos más destacados están los de corte recto, los slim y pitillo, que acentúan las curvas, y los bootcut, ideales para recrear el espíritu setentero. Echa un vistazo a las rebajas de Desigual, donde encontrarás versiones originales gracias a los toques de color.
Combina tus pantalones tiro bajo con actitud
Si quieres potenciar la estética Y2K, conjunta unos ajustados con un crop top. Añade unas adidas Gazelle de mujer y ya tendrás un look que mezcla nostalgia y modernidad.
Para un enfoque más elegante, opta por unos pantalones de tiro bajo en color oscuro y combínalos con una camisa entallada. Si lo que buscas es un aire boho, elige unos acampanados con un chaleco de crochet.
Y si prefieres algo infalible, los cortes rectos en denim medio o lavado funcionan con todo: desde una blazer hasta una sudadera.
Haz de los jeans de tiro bajo tu nueva declaración de estilo
Los vaqueros de tiro bajo de mujer han vuelto como tendencia dosmilera, junto a los chokers o las bombers. Gracias a la evolución en los materiales, como las mezclas de algodón orgánico con tejidos reciclados, ahora son más cómodos que sus antecesores.
Los diferentes estilos de lavado juegan con los matices: el azul claro evoca el verano, el gris aporta sofisticación y el negro es perfecto para outfits nocturnos. Las versiones con rotos añaden un toque grunge muy cañero.
Los bolsillos delanteros se redibujan en versiones mini o con costuras que estilizan las caderas, y las tachuelas hacen un guiño rockero. Cada detalle los convierte en una pieza con identidad propia.