Evitar el sol intenso del mediodía. Aplicar antes de tomar el sol. Aplicar varias veces para mantener la protección solar, especialmente al sudar o después de nadar y secarse. Aplicar generosamente el protector solar. Pequeñas cantidades reducen el efecto protector. Proteger a bebés y niños pequeños de la luz solar directa. Para bebés y niños pequeños, usar ropa protectora y protector solar con factor de protección alto (FPS mayor a 25). Incluso los protectores solares con FPS alto no proporcionan protección completa contra los rayos UV. En caso de contacto con los ojos, enjuagar inmediata y abundantemente. Evitar el contacto con textiles.