Empieza con la piel limpia e hidratada o utilízalo mientras te lavas la cara, con el limpiador aún en la piel. Retira la capucha, coloca el rasurador en ángulo y deslízalo con movimientos cortos, ligeros y hacia abajo en las zonas donde quieras eliminar el vello. Para evitar irritaciones, sigue siempre la dirección del crecimiento del pelo y no lo uses más de 3 veces en la misma zona.
Después aclara el rostro y aplica tu crema hidratante o sérum para calmar la piel y evitar la sequedad.
Limpia el rasurador con agua templada o una toallita con alcohol. Una vez seco, vuelve a colocar la capucha para guardarlo. Úsalo una vez por semana.
Para cambiar la cuchilla: presiona el borde de plástico redondeado y tira para sacarla. Si está atascada, muévela suavemente de un lado a otro hasta que se suelte. Inserta la cuchilla nueva y desecha la usada con cuidado.