Mi trabajo: Mi cometido se divide en dos áreas. Por un lado, apoyo la puesta en marcha de nuestra estrategia de circularidad como parte del compromiso por alcanzar cero emisiones netas. Esto incluye aspectos clave de la empresa: desde el diseño de productos circulares y la elección de materiales, hasta nuevos modelos de negocio y el tratamiento de las piezas al final de su vida útil. Por otro, trabajo en el área de inversiones sostenibles. Aquí, buscamos de manera activa oportunidades para invertir en empresas emergentes que refuercen nuestra estrategia global.
¿Cómo compaginas tu interés por la moda con el compromiso con el planeta?
Intento comprar solo lo que realmente necesito, informarme bien y elegir marcas que se ajusten a mis valores, que ofrezcan productos de calidad y duraderos. Además, me gusta probar modelos de negocio más sostenibles: desde que estoy en Berlín, he apostado por la moda de segunda mano, los servicios de reparación e incluso un modelo de alquiler por suscripción.
¿Hay alguna marca que te inspire en especial ahora mismo?
Houdini me parece un referente en el segmento de moda outdoor. Han avanzado mucho en diseño circular, uso de materiales reciclados y en modelos como la reparación, el alquiler, la reventa o la recogida de prendas usadas. Pero lo más impresionante es que todos sus productos tienen garantía de por vida. Mi chaqueta de invierno es de Houdini y prácticamente no me la quito de noviembre a marzo.
¿Qué es lo más gratificante de tu trabajo?
Lo que me motiva es saber que los campos en los que trabajo son fundamentales, tanto a nivel personal como social, o incluso para la humanidad. La industria de la moda tiene muchos aspectos negativos y poder contribuir, aunque sea en parte, a un cambio positivo es muy satisfactorio.
Mi puesto me permite hablar con muchas personas que están al frente de empresas emergentes. Me inspiran mucho: tienen una energía y una determinación increíbles para generar cambios reales. Su actitud es contagiosa.
Mis tres grandes consejos de compra:
1. Piensa en el coste por uso
El precio importa, claro, pero intento pensar cuánto me va a durar y cuántas veces lo voy a usar. A veces merece la pena invertir si sé que voy a ponérmelo mucho.
2. Evita las compras impulsivas
Tengo una regla: si algo me gusta y no es de segunda mano, no lo compro en el momento. Me doy unos días para pensar si realmente me lo hubiera puesto. Es una buena forma de saber si lo necesito o si solo me ha llamado la atención en ese instante.
3. Comprueba si puedes conseguirlo de segunda mano
Ahora es un gran momento para comprar prendas de segunda mano: cada vez hay más opciones y variedad. Si necesito algo y tiene un precio elevado, siempre miro si está en la sección «Segunda mano» de Zalando. Al ser más sostenible y más asequible, es un acierto seguro.
Con esos consejos en mente, ¿qué tienes ahora mismo en tu lista de favoritos?
Unos Levi’s de segunda mano. Estos vaqueros nunca faltan en mi armario, así que encontrar un par en «Segunda mano» de Zalando es ideal. Alta calidad, menos impacto y buen precio. ¡Todo en uno!
Jenny, responsable de sostenibilidad para marcas propias en Zalando