Limpie la zona de piel afectada. La cicatriz debe estar limpia, seca y libre de residuos de crema.
Coloque las almohadillas sobre la cicatriz y úselas diariamente, preferiblemente de forma continua o durante la noche.
Retire las almohadillas una vez al día y límpielas bajo agua corriente. Luego, déjelas secar al aire sobre el papel.
Reemplace las almohadillas por unas nuevas después de 15 a 30 usos.
Utilice durante al menos 6 a 8 semanas o hasta conseguir el resultado deseado.
No aplicar sobre heridas abiertas.